


Domingo de tarantella y siesta adolescente
Últimamente algo cambió. Estoy más suelta.
Este Instagram, que empezó como vitrina de viajes y experiencias, hoy me vuelve a encontrar con algo de mí que pensé que ya no existía: la escritora. Así que si ves que mis reseñas vienen más largas, más sentidas, más “yo”… es porque estoy de regreso.
Domingo de sol en Cabo Frio.
Éramos mi hijo y yo, caminando sin apuro hasta llegar a ese restaurante que ya me habían recomendado con tono de secreto: Maria Italiana.
No es solo una trattoria. Es un lugar donde todo parece en su punto justo: el mantel blanco, la luz filtrada por la galería, la energía cálida de un almuerzo largo, de sobremesa extendida.
En Maria Italiana no hay alardes. hay oficio.
Un servicio impecable: los mozos no cruzan la puerta sin antes leer la sala. Y eso, créanme, dice mucho más que mil palabras.
Hijo, con 15 años, adolescente y sueño atrasado, dormía sobre su brazo descansando en la mesa. Yo, en pausa, lo observaba dormir mientras sentía el calorcito en la piel y disfrutaba de mi día favorito: el domingo.
Pedí ñoquis con salsa bolognesa —pues 29— y él fue por milanesa con ñoquis cacio e pepe. Compartimos. Probamos. Comentamos. Somos así, sin protocolo pero con buen paladar. Me tomé un vino entero, me enseñaron que el descorche se bebe completo. Hijo bebió una gaseosa + 2 aguas, siempre con gas. Finalizamos con un Tiramisú -impecable-
La cuenta cerró en R$ 357, ya con el servicio incluido
Las estrellas —lo tengo claro— no son del chef.
Las estrellas son del conjunto. Gracias Maria Italiana!
Siamo molto felici di incontrarvi!
@mariaitalianacabofrio Maria Italiana – Rua Berilo 631 – Portinho – Cabo Frio
Martes a Viernes de 17:30 a 23:00
Domingos abierto para el almuerzo y la cena.



